El ganador de la medalla de oro en el maratón olímpico Stefano Baldini y Danica Patrick, participante en la carrera de coches de IndyCar, prestan su apoyo
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Reducir en 3 gramos la ingesta diaria de sal de una persona puede hacer que descienda más de un 20% el número de muertes por infarto y más de un 15% el de muertes por enfermedades coronarias1. Teniendo en cuenta que las enfermedades cardiovasculares y el infarto son las principales causas de muerte en el mundo, pues causan 17,5 millones de muertes al año, tomar media cucharadita menos de sal cada día puede salvar millones de vidas.
La tensión alta o hipertensión es el mayor factor de riesgo de las enfermedades coronarias y el infarto y actualmente afecta a más de 1.000 millones de personas en todo el mundo2. Sin embargo, se calcula que para el año 2025 más de 1.500 millones de personas3, o cerca de uno de cada tres adultos mayores de 25 años, padecerán hipertensión. Por este motivo, el Día Mundial del Corazón de este año, que se celebra el domingo 28 de septiembre, va a animar a la gente a que tome medidas y visite a los especialistas del corazón para que “Conozca sus factores de riesgo”.
“Soy consciente de que el corazón es el músculo más fuerte e importante de mi cuerpo y que dependo de su vitalidad para poder rendir como un campeón”, afirmó Stefano Baldini, ganador de la medalla de oro del maratón olímpico. “Llevar una dieta sana me ayudará a conservar el corazón joven y a prolongar mi carrera”.
Existen varios factores que aumentan el riesgo de desarrollar hipertensión, y uno de ellos es el consumo excesivo de sal. “Sin embargo, realizando algunos cambios en el modo de vida la hipertensión se puede controlar”, sostiene el profesor Shahryar Sheikh, Presidente de la Federación Mundial del Corazón. Evitar los alimentos con un alto contenido de sal, abstenerse de añadir sal a la comida y ser consciente de la sal que contienen los alimentos preparados y los de los restaurantes, podría reducir el consumo de sal en 3 gramos diarios.
Entre los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares y el infarto se encuentran la hipertensión, los niveles altos de colesterol y glucosa, el consumo de tabaco, una ingesta inadecuada de frutas y verduras, el sobrepeso, la obesidad y la inactividad física. Considerados en conjunto, estos importantes factores de riesgo representan cerca del 80% de las muertes por enfermedades coronarias e infarto4.
“Muy pocos somos conscientes de si nuestro estilo de vida y nuestra herencia genética pueden estar aumentando el riesgo de que desarrollemos una enfermedad cardiovascular o suframos un infarto. Nunca es demasiado pronto, ni demasiado tarde, para empezar a cuidarse el corazón”, asegura el profesor Sheikh.
Al hablar de por qué es tan importante utilizar el Día Mundial del Corazón como catalizador para provocar cambios, Danica Patrick, que ganó recientemente su primera carrera en la IndyCar series, nos dijo: “Seguramente he asumido más riesgos que la mayor parte de la gente al participar en las carreras de la IndyCar. Sin embargo, nunca he corrido ningún riesgo con mi corazón. Me someto a chequeos regulares y animo a todo el mundo a hacer lo mismo”.
El profesor Sheikh añade: “El conocer el propio nivel de riesgo supone dar un paso pequeño, pero muy importante, para vivir más y mejor”. La hipertensión se puede desarrollar a cualquier edad, pero no presenta síntomas evidentes. El único modo de saber si estamos en situación de riesgo es visitar a los especialistas del corazón para hacernos un chequeo. Por este motivo, el Día Mundial del Corazón de este año, que se celebra el domingo 28 de septiembre, va a animar a la gente a que consulte a los especialistas del corazón para que “Conozca sus factores de riesgo” .
En su noveno año, el Día Mundial del Corazón viene promovido por organizaciones pertenecientes a la Federación Mundial del Corazón de más de 100 países y se espera que este año participen en los actos organizados miles de personas. Entre las actividades del Día Mundial del Corazón habrá chequeos del corazón, paseos guiados, carreras y clases de gimnasia, debates públicos, espectáculos teatrales, foros científicos, exposiciones, conciertos, carnavales y torneos deportivos.
Las enfermedades cardiovasculares y el infarto causan más de una muerte cada dos segundos5, lo que equivale a todas las muertes causadas por el SIDA, la tuberculosis, la malaria, la diabetes, todos los tipos de cáncer y las enfermedades respiratorias crónicas juntos6. Hay una percepción pública muy equivocada de los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares, infartos o hipertensión, como resulta desproporcionada la poca atención que se presta a estas cuestiones frente a otros problemas de salud más “sensacionalistas”. Y, por ello, la gente tiende a sobrevalorar la cantidad de muertes provocadas por riesgos mucho más raros e infrecuentes y a infravalorar aquellos otros que son mucho más comunes, como las enfermedades cardiovasculares y el infarto.
Por ese motivo Scott Dixon, el ganador de Indianápolis 500 de este año, también da su apoyo al Día Mundial del Corazón. Scott declaró: “Como piloto de carreras de las series IndyCar, todos los domingos corro a más de 350 kilómetros por hora, pero con la salud de mi corazón no corro riesgos y voy con regularidad al especialista para hacerme un chequeo. El Día Mundial del Corazón me parece una iniciativa genial y me encanta poder participar en ella”.
Si desea más información sobre el Día Mundial del Corazón 2008 y de los actos que se organizarán en su localidad, consulte: www.worldheartday.com
Nota de los editores: Cómo reducir la sal en la dieta
La Agencia de Normalización de Alimentos británica (UK Food Standard Agency, www.salt.gov.uk ) ofrece los siguientes consejos alimenticios para que la gente puede estar segura de no consumir sal en exceso y para ayudarles a protegerse frente a las enfermedades cardiovasculares y el infarto.
Sal oculta
Cuando la gente piensa en la sal, la mayor parte se imagina con el salero en la mano o echando una pizca al cocinar. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado con la sal que no se ve. La Organización Mundial de la Salud recomienda una cantidad máxima de 5 gramos de sal al dia7, lo que equivale más o menos a una cucharadita de café. No es mucho, especialmente si pensamos que el 75% de la sal que comemos se encuentra ya en los alimentos que compramos. Por ello, antes de suponer que no tomamos demasiada sal, echemos un vistazo a lo que compramos y a cómo usamos la sal en casa.
Consejos para reducir la sal en nuestra dieta
Hay un montón de formas sencillas para reducir la cantidad de sal que tomamos, ya sea al cocinar, ya al escoger los alimentos en la tienda. Hay que intentar no echar sal de forma automática cuando cocinamos o estamos en la mesa. Con frecuencia la gente usa el salero por costumbre.
En la cocina, hay muchas maneras de potenciar el sabor de la comida sin necesidad de recurrir a la sal.
A la hora de comer, hay muchos modos de tomar menos sal.
Cuando compremos la comida, debemos calcular la cantidad de sal de los alimentos que comemos habitualmente. Entonces descubriremos lo fácil que puede ser ingerir más de 5 gramos de sal. Una de las formas más sencillas de reducir el consumo de sal es comparar alimentos y escoger aquellos que tengan un contenido más bajo de sal siempre que podamos. Un modo rápido de determinar si un alimento tiene un alto contenido en sal es mirar la información nutricional de la etiqueta:
Sobre la Federación Mundial del Corazón
La Federación Mundial del Corazón es una organización no gubernamental cuya sede se encuentra en Ginebra (Suiza) y que se dedica a la prevención y el control de las enfermedades del corazón y el infarto, centrada especialmente en los países de ingresos medios y bajos. Sus socios son 196 sociedades de cardiología y fundaciones del corazón de más de 100 países de las regiones de Asia-Pacífico, Europa, Mediterráneo oriental, América y África. Para más información, consulte: www.worldheart.org
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Charanjit K. Jagait
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charanjit.jagait@worldheart.org