Jorge

Jorge

66 years old farmer

My name is Jorge and I am 66 years old. I am a farmer and have lived in the countryside in Colombia all my life. 3 years ago I started getting more tired than normal. Then my feet swelled and finally I could not walk short distances. The doctor told me that my heart was enlarged and explained that there were several reasons why this might have happened. He showed me the picture of an insect that in the field we call "Pito". I told him that I recognised this insect and that in the house where I was born and grew up in, known as a "rancho" , there were many "pitos" living alongside us. When I was a child we played with them and at night, when we turned on the lights, dozens of them were in the beds. I tested positive for Chagas disease and several of my brothers also got tested and have the disease. My dad died of a heart attack at age fifty. We didn’t realise at the time but it was probably Chagas Disease and not a heart attack. I was lucky to have a doctor who thought to test me for Chagas disease – I received the treatment and now I'm much better. My heart is not 100% better though and I still have to take some medications for my heart - but I can walk and my feet are no longer swollen. In some ways I am lucky that I was diagnosed before things got too bad. It is as it is.

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Me llamo Jorge y tengo 66 años. Soy agricultor y llevo toda la vida viviendo en el campo, en Colombia. Hace 3 años empecé a sentirme más cansado de lo normal. Se me hincharon los pies hasta el punto de no poder recorrer ni siquiera distancias cortas. El médico me dijo que tenía el corazón dilatado y me explicó que esto podía deberse a varias razones. Me enseñó una foto de un insecto que en el campo llamamos «pito». Le dije que lo reconocía y que en la casa donde nací y crecí, un rancho, había muchos pitos por todas partes. Cuando era pequeño jugábamos con ellos y por la noche, al encender las luces, estaban por docenas en las camas. La pruebas confirmaron que tenía el mal de Chagas y luego varios hermanos míos se las hicieron y también tienen la enfermedad. Mi padre murió de un ataque al corazón a los cincuenta años. En ese momento no lo pensamos, pero probablemente fuera por la enfermedad de Chagas y no por un ataque al corazón. Tuve suerte de que mi médico me hiciera las pruebas de Chagas porque así pude recibir el tratamiento y ahora estoy mucho mejor. Todavía no tengo el corazón bien del todo y tengo que seguir tomando medicamentos para cuidarme, pero puedo caminar y los pies ya no se me hinchan. He tenido suerte de que me hayan diagnosticado la enfermedad antes de que fuera demasiado tarde. Esa es la verdad.